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lunes, 21 de marzo de 2016

La primera de muchas noches

Abre los ojos asustada. La oscuridad la envuelve.

Con una mano se tapa la boca procurando no gritar, mordiéndose con fuerza. Está empapada en sudor a pesar del frío del invierno.

Tantea con la otra mano hasta localizar el pequeño interruptor de la lámpara que tiene sobre la mesilla de noche. Lo pulsa y tras cerrar los ojos un instante, habituándose a la luz, vuelve a abrirlos.

Se sienta en la cama procurando serenarse. Le sangra ligeramente la mano pero ahora mismo no se da cuenta de nada, sólo inspira y expira lentamente hasta que su respiración vuelve a ser normal. Cuando consigue calmarse se levanta, un escalofrío recorre su espalda.

Sale de su habitación y se dirige a tientas hasta la cocina donde ya si, enciende la luz. De la nevera saca una botella de agua, se apoya en la encimera y con los ojos ligeramente cerrados da un largo trago. Tenía la boca seca.

Mira a su alrededor hasta localizar el paquete de tabaco y un mechero. Le tiemblan las manos mientras se acerca el cigarro a los labios y le prende fuego. Aspira lentamente, saboreando cada minúscula partícula de aire contaminado con nicotina que entra en sus pulmones. Cada cigarro le quita minutos de vida pero, ¿qué más da?

-¿Qué haces aquí?-la voz la sobresalta. Observa a su interlocutor. Despeinado, con ojos de sueño, los pantalones caídos y la camiseta arrugada. Una de sus manos restriega un ojo, el otro la observa.

Ella no contesta, simplemente le mira y se encoge de hombros expulsando lentamente el humo por sus labios entreabiertos. Él le quita el cigarro de entre los dedos, dejándolo en el cenicero. Toma su mano herida y la examina frunciendo el ceño. 

Es consciente que ella no quiere hablar, nunca lo hace, se guarda las cosas para sí misma aunque él sabe lo que le ocurre. Toma un paño, lo humedece bajo el grifo y con delicadeza limpia los restos de sangre de su mano. Ella se deja hacer, sabe que discutir con él es imposible, sobre todo a esas horas de la madrugada.

-No puedes seguir así-murmura entre dientes-Tienes que dormir

-Lo sé, pero no puedo-un suspiro acompaña a su confesión. Aparta la mano, procurando no parecer brusca. Vuelve a llevarse la botella de agua a los labios. Se siente observada, estudiada, diseccionada. No es fácil tener secretos para alguien que te conoce desde hace años.

-Duerme conmigo-Esas palabras hacen que se atragante. Deja la botella mientras un ataque de tos la hace doblarse en dos. Cuando consigue volver a respirar con normalidad se incorpora y le mira. Él no se ha movido ni un ápice. No hay nada en su expresión que haga pensar que no está hablando totalmente en serio.

-¿Qué?-la pregunta no tiene sentido, le ha escuchado perfectamente-¿Por qué?

-Porque no puedes dormir-sonríe, pero ella se revuelve inquieta.-Tranquila, sólo dije dormir.

-Eso ya lo sé-quizás está demasiado a la defensiva, pero no se esperaba esa propuesta. Una cosa era antes y otra ahora. Busca su cigarro olvidado en el cenicero y ya consumido. Él espera una respuesta cruzado de brazos, con paciencia, como si tuviera todo el tiempo del mundo, como si no fueran las tres de la madrugada y no tuviera que levantarse en unas horas para irse a trabajar.-Está bien-cede a sabiendas que si no lo hace él tampoco dormirá.

Ambos sale de la cocina, él delante guiándola, ella detrás tras apagar la luz. A oscuras llegan a la habitación de él. Ella mira al otro lado del pasillo, a su dormitorio, donde la luz de la mesilla que dejó encendida ya no luce. Supone que él la apagó antes de dirigirse a buscarla.

Se meten en la cama, cada uno en un extremo, sin tocarse. Él de cara a ella, ella de espaldas a él. No puede cerrar los ojos, lo intenta una y otra vez pero siempre termina abriéndolos. Suspira pero no se mueve, no quiere despertarle.

-Debes intentarlo-su susurro le indica que no es la única que se mantiene despierta. Se gira, poniéndose de cara a él. La escasa luz le permite ver que tiene los ojos abiertos.

-¿Es mucho pedir que me abraces esta noche?-Quizás sea una pregunta demasiado íntima para la situación de ambos. No dice nada, simplemente se tumba boca arriba extendiendo un brazo para que ella se acurruque contra él. Ella se arrastra por la cama hasta llegar a su lado, pone la cabeza en su hombro mientras los brazos de él se estrechan sobre su cuerpo.-Gracias...

-Siempre que quieras-murmura dejando un beso sobre su cabeza. Ella por fin cierra los ojos, sabiendo que sus palabras son sinceras. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Al final la perderás

No sé que siento más si impotencia, tristeza o rabia.
La escucho hablar, se desahoga conmigo y me jode verla así. Estoy harta de ese tipo. ¿Acaso no valora lo que tiene? ¿A qué cuxo está jugando?
Si, es posible que ella sea complicada algunas veces, ¿quién no lo es? Pero es muy fácil quererla y aún más hacerla feliz.
Hay cosas que nunca cambian y por lo visto, él es una de ellas.

martes, 8 de marzo de 2016

Conversaciones

-….

Siento sus ojos sobre mi rostro y me giro a mirarlo. Creo que me ha preguntado algo pero no estoy segura, la verdad es que no le estaba escuchando sino que estaba sumida en mis pensamientos, tan desconectada de todo que ni me había dado cuenta de que me había dicho algo hasta que se ríe.

-Perdona, ¿qué?-pregunto aturdida volviendo a la realidad. Su risa se hace más fuerte y siento que los colores me suben a las mejillas.

-¿Dónde estabas?-pregunta entre risas, lo que hace que mi vergüenza aumente. Niego con la cabeza y le doy una rápida calada a mi cigarro. Me mira con desaprobación, sé que no le gusta que fume pero es un hábito difícil de eliminar-Te preguntaba que qué tal se vive con Juanjo.

Se me cae el cigarro de entre los dedos y lo miro estupefacta-¿Cómo cuxo sabes eso?

Una sonrisa socarrona asoma a sus labios y menea la cabeza. De pronto es como si mi mente empezara a funcionar a toda velocidad. Sé que yo no se lo he dicho y doy por supuesto que él tampoco, sus amigos ni siquiera saben cómo me llamo y con mis padres no creo que haya hablado. 
En seguida caigo en cómo se ha enterado y frunzo el ceño-¿Lo has vuelto a hacer verdad? Has estado leyéndome.

Sé que mi tono es furioso pero en realidad no porque me lea sino porque es mi espacio personal, un sitio donde desahogarme sin pensar y me asusta el hecho de que alguien más lo sepa. Por sus ojos sé que es así, es que ni me contesta!

Recojo el cigarro y lo aplasto contra el cenicero con una mano mientras con la otra sujeto el vaso de café. Tras darle un trago, lo dejo sobre la mesa e inspiro profundamente para calmarme. Él me mira sin decirme nada, esperando que se me pase el cabreo. Me conoce demasiado bien.

Cuando le vuelvo a mirar, se encoge de hombros-Era la única forma de saber de ti.

Me muerdo el labio inferior con fuerza, sé que tiene razón pero sigue sin gustarme-¿Alguien más lo sabe?.

Niega con la cabeza y suspiro aliviada. Vale, si, no me hace ni pizca de gracia pero al menos no es algo que sepa todo el mundo.

-¿Y bien?-vuelve a preguntar mientras espera una contestación por mi parte.

-Es raro-mascullo cogiendo otro cigarro.

-No te rayes-suelta y sé perfectamente a qué se refiere-Debió ser toda una escena-ríe y siento como vuelvo a ponerme colorada al recordarlo-Seguramente fue sólo un lapsus.

-Ya…-Me revuelvo incómoda en el asiento. ¿Se puede saber por qué estoy teniendo ésta conversación con él? Encima se está descojonando de mí en mi cara.-¿Te parece bien?-la pregunta sale sola.

Asiente con la cabeza y me aprieta la mano que tengo sobre la mesa-Pero ten cuidado, ¿vale?


Le miro extrañada. Siempre tengo cuidado. Bueno, no siempre pero de unos años aquí soy bastante más cuidadosa de lo que era.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Volviendo a casa (Segunda parte)

Mientras la afilada lanceta trazaba cortes por la espalda de ella, el otro ser no dejaba de preguntarse cómo era posible que su anterior creación hubiera sido borrada del lienzo.

Los gritos y gemidos ahogados de ella se mezclaban con el olor a óxido y sal de su sangre. La tenue luz de las velas trazaban sombras a lo largo de la estancia, pudiendo hacer creer a cualquier otra persona que observara la escena que los dos seres que se encontraban sobre el trono estaba siendo observados por miles de demonios tan sádicos y crueles como lo eran ellos mismos.

-Querida…-un suspiro en tono de interrogación fue todo lo que recibió en respuesta-¿Qué ocurrió con tus anteriores alas?-su pregunta no escondía ninguna maldad, sólo destilaba preocupación y quizás algo de curiosidad.

Los ojos de ella se abrieron reflejando un gesto de dolor que nada tenía que ver con el hecho de que su espalda estuviera siendo mutilada. Volvió a cerrar los párpados esperando que él no se hubiera dado cuenta.

-No tienes que contármelo si no quieres-su voz, por lo general oscura, se había vuelto tierna.

Ella negó con la cabeza y esperó a que él terminara de dibujar una pequeña pluma en su espalda antes de hablar.

-Me quemé-susurró como toda respuesta. El silencio se hizo mientras, pacientemente, él esperaba que ella añadiera algo más-Tus alas me dieron el valor y la fuerza para volver a volar, para escapar de todo y de todos. Volé libre cual pájaro hasta que me acerqué demasiado al sol. Quizás…-se mordió los labios con fuerza hasta hacerse sangre, reprimiendo el dolor que sentía al recordar-No debí haberme acercado pero ya sabes cómo es. Somos seres oscuros, venimos de la noche, la luz no está hecha para nosotros y sin embargo nos atrae.

Se quedó pensativa mientras su hermano rodeaba su cintura pasando sus largos dedos por su costado.

-¿Te han hecho daño?-su voz se había convertido en un rugido y ella se echó a reír.

-¿Daño? ¿A mi?-su risa sonaba extraña, como campanillas rotas chocando unas contra otras-No… sólo fue una ilusión.

Ella se giró, quedando acurrucada en el regazo de su hermano. Alzó el brazo izquierdo y le mostró las cicatrices que el fuego y la lanceta habían hecho en su piel años atrás.

-¿Recuerdas? Todo saldrá bien, semper fi…-su susurro resonó en la estancia como una brisa gélida.

-Ahora que has vuelto a casa estarás bien-la sonrisa en su rostro dejó ver dos colmillos afilados. Ella se los quedó mirando y una extraña mueca, mezcla de diversión y lascivia, transformó su rostro. Ladeó la cabeza, dejando que sus oscuros cabellos cayeran en cascada sobre su hombro izquierdo, y expuso el lado derecho de su cuello a aquellos labios hambrientos y deseosos de sangre.

-Dame vida…-murmuró mirándole con los ojos entrecerrados antes de que su cuerpo quedara envuelto por un manto ácrata y el dolor de unos colmillos afilados rasgaran la piel de su garganta.


Continuará…

martes, 1 de marzo de 2016

01/03/2016

Porque si, porque las cosas cambian porque nada vuelve a ser lo mismo. Te rompes, te recompones, te adaptas y sigues adelante.

¿Qué no me quieres? Pues nada, tú te lo pierdes. Que si, que hemos tenido nuestros momentos de sexo y lujuria pero ya. No soy tu juguete, no puedes tenerme cuando quieras, ya no. Valgo mucho más que eso aunque hubo una época en que lo olvidé, pero sigo adelante.

Me cansé de hacer maletas, de ir de un lado para otro. Ya no quiero seguir huyendo, ni quiero seguir escondiéndome del mundo. Estoy aquí y lo digo con voz alta y clara: ME QUEDO.

Sí, es posible que haya tardado en darme cuenta pero tengo luz propia. Puede que no sea más que una pequeña cerilla pero la voy a proteger hasta que vuelva a ser una hoguera que queme toda la oscuridad que tengo dentro de mí.

Me sorprende la gente que se ha dado cuenta del cambio, porque la hay. La misma persona que me dijo que era oscura me preguntó qué me había pasado para volver a ver esa luz en mis ojos. No son grandes cambios, sino sutiles pero las personas que te aprecian de verdad son las que notan enseguida cómo te encuentras.


Así que voy a aceptar su ofrecimiento. No será fácil, pero nada en la vida lo es. 

lunes, 29 de febrero de 2016

Volviendo a casa

Cruzar el umbral de aquella mansión le hacía sentir extraña. Había estado allí muchas veces y sabía bien lo que se escondía detrás de cada puerta mientras recorría el oscuro y sinuoso pasillo.

Inspiró profundamente antes de abrir las enormes puertas del fondo. Estaba nerviosa ¿y si no era bien recibida? Había pasado demasiado tiempo desde la última vez…

Tras unos segundos de vacilación tomó el pomo con mano temblorosa y lo giró. Al entrar en aquella estancia de cuyas paredes pendían oscuros cortinajes se echó a temblar, más por sentirse rechazada que por el “horror” que aguardaba en su interior. Pero cuando entró y sus ojos se habituaron a la oscuridad sonrió para sí. Nada había cambiado y al fondo de la sala pudo observar un trono gastado de madera cubierto de telas rojas para que no pudieran distinguirse las manchas que en ellas habían.

-Has vuelto-dijo una voz oscura y profunda como la noche, sobresaltándola. Ella miró hacía donde procedía la voz y asintió, sólo una vez.

-Nunca me fui-contestó ella.

De pronto un halo de oscuridad más intensa que la anterior se cernió sobre ella y el frío que sentía en su interior quedó cubierto con unas alas gigantes llenas de plumas negras y rojas. Se cobijó en ellas, dejándose llevar y sintiendo el calor y la suavidad que la envolvía.

-Te he traído algo-musitó con voz queda-Quizás así puedas perdonarme por no haber regresado antes.

-Ah, ¿sí?-la voz se tornó curiosa y ella pudo adivinar una sonrisa ladina en el rostro de su interlocutor-Eso puede esperar, me alegra que estés de vuelta.

Esas palabras la hicieron sonreír. Lo había extrañado, a él y a los macabros juegos que se traían entre manos.

-¿Podemos jugar?-preguntaron al unísono. Se echaron a reír. Si, las cosas no habían cambiado.

Con un movimiento de su mano, despidió al resto de personas que había en la sala. En cuanto salieron se volvió hace ella-¿Cómo están Salem y Diablo Canyon?

-Ahora lo ves-contestó ella riéndose mientras dejaba caer la oscura capa que llevaba consigo. Se dio media vuelta y la luz de las titilantes velas que daban luz a la estancia hicieron brillar las complejas cicatrices que cubrían su cuerpo.

Se sintió observada pero no incómoda. Sabía que le gustaba lo que veía, no por su cuerpo sino por la obra de arte que él había realizado durante muchas sesiones años atrás.

-¿Has pensado lo que quieres?-su voz se había tornado más oscura, dando a entender que se encontraba extasiado y quizás también asombrado de que ella estuviera allí de pie ante él sin inmutarse.

-La espalda-dijo ella acercándose al trono donde él ya se había sentado. Él la miró en silencio pues sabía que su espalda era lo que más preciaba de si misma.-Quiero que me vuelvas a dar alas…

Su susurro apenas si se escuchó en la sala ahora vacía a excepción de ambos seres pero ella sabía que lo había oído. Se acercó aún más intentando vislumbrar alguna luz en esos pozos oscuros que tenía por ojos.

De pronto su mano se movió y un objeto acerado brilló en ella. Tuvo que morderse los labios para no sonreír. Ambos querían lo mismo pero por diferentes razones.

Estaban lo bastante cerca como para sentir la electrizante tensión que se palpaba entre ambos. Con un gesto, le ordenó que se sentara sobre él y ella obedeció sin dejar de mirarle a los ojos.

Sentada a horcajadas sobre sus piernas sintió el frío acero recorrer de forma sensual su cuello. Un escalofrío le recorrió la espalda y un suave gemido escapó de sus labios haciendo que sus ojos se entrecerrasen.

Gírate-volvió a ordenar haciendo que ella le obedeciera sin rechistar. Tan pronto se volvió, sintió el estilete cortando su piel a la altura del omóplato derecho. Ahogó un grito mientras una única gota de sangre, caliente y viscosa, brotó del corte, recorriendo su espalda para ser acto seguido, absorbida por una lengua húmeda y cálida.

-Delicioso-susurró el cazador envolviendo la cintura de su presa con su brazo y atrayéndola hacia sí-Juguemos…


Continuará…

viernes, 5 de febrero de 2016

La luz se refleja en los cristales. Me ciega, pero aun así sigo girando la cara para que los rayos del sol me den de lleno. Cierro los ojos y respiro profundamente. Es una sensación agradable.

He regresado. Mi tiempo allí ha pasado como un suspiro. Algunas cosas han cambiado, otras no.

Mi mente, mis pensamientos, siguen siendo caóticos pero he aprendido a valorarlos.

La gente me sigue sorprendiendo aunque ya no me lo tomo de la misma forma. Dependiendo de quién me sorprenda me resulta agradable o indiferente, incluso a veces me hacen reír.

Sigo escribiendo para mí. Solo existen dos personas, aparte de mí, capaces de entender con claridad lo que digo en cada escrito. El resto sólo pueden interpretarlo y, seguramente, lo interpretarán mal.

Lo ocurrido estos dos años se queda en un cajón. Ahora toca una nueva etapa. Es hora de volver.

miércoles, 20 de enero de 2016

Por mucho tiempo que pase hay personas que no se pueden olvidar...

domingo, 18 de mayo de 2014

Domingo...

Son las 18:53 y acabo de llegar de la playa. Como viene siendo habitual, los domingos, cuando estamos todos levantados cogemos una cesta con bebidas y algunos bocadillos y nos bajamos a la playa. Da igual que haga sol o que llueva, como hoy. El hecho de tener la playa cerca es un privilegio, sólo tenemos que bajar la "colina" cruzar la carretera y voilá ya hemos llegado.

Esto es hermoso, en verdad. Me encanta el ambiente, el paisaje, la humedad, la temperatura, mis compañeros de piso, sólo hecho en falta una cosa pero qué se le va a hacer, no es posible tenerlo todo.

Prometí contar como son las cosas aquí. Bueno, la casa es una locura jejejeje, vivimos como si fuera una comuna, cada cual se ocupa de su habitación y luego entre todos nos encargamos de las zonas comunes y de preparar las comidas. Al principio era un caos, bueno sigue siéndolo pero menos, ahora estamos más organizados. A quién le toca cocinar? Pues al que le toque librar. Quien pone las lavadoras? Pues el que pueda. Somos muchos y bueno, es divertido.

Como siempre hay alguno que libre es difícil que coincidamos y tengamos una "relación" de compañeros de piso por eso hacemos lo de los domingos. Un día "familiar".

En cuanto al trabajo... el comienzo fue dificil, muy dificil, pero ya está todo más o menos encauzado. Despues de contrataciones y despidos ahora somos un grupo uniforme, alegre y divertido. Acogen de buen grado todas las ideas y si algo no cuadra se habla y se pone una solución. Quizás suene un poco idealista pero he de admitir que hay mucho trabajo detrás de esa imagen que damos, tanto por mi parte como por la de los demás empleados. Digo demás porque no me gusta el término mis empleados ni el término jefa. Soy una más, si con poder de decisión pero curro como los demás e incluso a veces más que ellos cuando hay que reponer provisiones y rendir cuentas al jefe de verdad.

Es curioso, después de tanto tiempo he conseguido muchos de mis objetivos, e incluso e intentado volver a dibujar aunque eso se me ha quedado un poco oxidado jejeje. Ahora toca ducha, sesión de chapa y pintura como le llamo yo, cena y todo dios a currar asi que... ya seguiré escribiendo!!!!

viernes, 2 de mayo de 2014



Noche. Oscuridad. Luna. Estrellas.

Copas. Borrachos. Fiesta. Cigarros,

Este es mi mundo, donde he regresado y donde soy feliz, vivo de noche, duermo de dia, los días que duermo, y cuando no duermo pienso, pienso y leo, leo mucho quizás demasiado y que lees? Me han preguntado. Pues leo de todo lo que cae en mis manos, soy, fui y seré una lectora voraz pero últimamente he leido todo lo que he escrito.

Te lees a ti misma? Si y no, leo lo que escribí pero lo que escribi sobre ti y me he dado cuenta que en estos 4 años he escrito mucho, muchísimo, más de lo que quizás me di cuenta en su día y eso me hace reflexionar.

Por qué escribí tanto sobre ti? Pues porque si, porque a mi forma y manera te quise y te quiero, porque le diste sentido a mi mundo cuando nada lo tenia, porque me mantenias unida a la realidad cuando estaba perdida y no sabia que era que.

Y ahora? Ahora pienso, reflexiono, escribo y te escribo. Me confieso, me declaro y lo saco todo de mi. Me paso las horas libres en la playa, fumando, leyendo y mirando al mar.

Pensando…

viernes, 25 de abril de 2014

Que gran liberación!

Que gran descanso es para la mente decir lo que sientes. Me he dado cuenta hace dos días, pues estaba del revés, con la mente donde no debía por no decir las cosas. Pues bien, a base de sacacorchos y preguntas me he liberado y que quieres que te diga? Me siento mucho mejor.

Es complicado, es difícil pero es liberador. No, no necesito que estés conmigo todo el día y no, tampoco necesito gritarlo, sólo necesitaba que lo supieras y ya lo sabes.


Con eso me basta.

miércoles, 24 de julio de 2013

Nada que añadir


Lee entre líneas

Yo no me atrevo...

El amor, el auténtico, es dejarse guiar por la persona amada con los ojos vendados y las manos atadas, y tener la capacidad de entregar las riendas sin miedo a equivocarte... Te atreves?

sábado, 15 de diciembre de 2012

Cosas que he aprendido este último año

He aprendido que:
  1. No puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en alguien a quien se pueda amar, el resto ya depende de los otros.
  2. Por mucho que me preocupe por los demás, muchos de ellos no se preocuparán por mi.
  3. Puede requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
  4. Lo que verdaderamente cuenta en la vida no son las cosas que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.
  5. Lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago al respecto.
  6. Hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan dolor durante toda la vida.
  7. Es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
  8. Es muchisimo más fácil reaccionar que pensar... y más satisfactorio pensar que reaccionar.
  9. Siempre debo despedirme de las personas que quiero con palabras amorosas ya que podria ser la ultima vez que los veo
  10. Puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.
  11. Soy responsable de lo que hago , cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
  12. O controlo mis actitudes o ellas me controlarán a mi.
  13. Aprender a perdonar requiere mucha práctica.
  14. Por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy a sentir lastimada por él/ella y debo saber perdonarlo/a por ello.
  15. No siempre es suficiente ser perdonado por los otros, a veces tengo que perdonarme a mi misma
  16. Por más apasionada que sea la relación en un principio, la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.
  17. Con los amigos podemos hacer cualquier cosa, o no hacer nada, y tener el mejor de los momentos.
  18. Simplemente porque alguien no me ama de la manera que yo quisiera, no significa que no me ame a su manera.
  19. La madurez tiene más que ver con las experiencias que he tenido y aquello que he aprendido de ellas, que con el número de años cumplidos.
  20. La verdadera amistad, y el verdadero amor, continuan creciendo a pesar de las distancias.

martes, 23 de octubre de 2012

Buenos dias/tardes/noches,

Hace mucho tiempo que no escribo nada, quizás porque desde que empecé mi andadura nocturna no he sido muy persona que digamos. He recibido varios e-mails, mensajes y escritos de mucha gente preguntando qué es de mi vida, por donde ando ultimamente y si estoy bien. En contestacion a todos ellos si, sigo aqui y si, estoy bien, la verdad es que me van las cosas tan bien que a veces ni yo misma me lo creo, pienso que no puede ser posible.

Extraño a mucha gente que ya ni "veo" pero tambien echo de más a algunas personas XDD. Siempre me he considerado una persona independiente, aunque en algun momento de mi vida dejé de serlo pero a fecha de hoy lo vuelvo a ser y quizás por ello me agobia un poco que algunos de mis amigos físicos no me dejen, como se suele decir, ni respirar.

Quiero decir muchas cosas pero la verdad no sé ni por donde empezar, hay cosas que es mejor no decir aunque se sepan y otras que se deberian decir porque no se saben. La realidad? Os extraño. Asi, simple y llanamente. Ojalá algún dia volvamos a coincidir, pues las pocas veces que estoy, que son realmente escasas, no lo hacemos.

Besos.

lunes, 16 de abril de 2012

Quizás

Quizás me enamore de ti, quizás no sea así
pero de momento te puedo decir que tienes todo de mi

jueves, 23 de febrero de 2012

Pensando

A veces me sorprendo a mi misma, no sé cuando ni como he llegado pero de pronto me veo sentada en nuestro lugar de siempre esperando a que aparezcas, trato de recordar desde cuando estoy aqui mirando un punto fijo, tomando un café tras otro, consumiendo los cigarros deseando verte llegar y que pronuncies mi nombre.

Podría parecer obsesión quizás, pero sé que no es así, pues puedo pasar sin ti al igual que tu puedes pasar sin mi, no me es necesaria tu presencia aunque en ocasiones la anhele. Es extraño pero se que comprenderás como me siento, esta todo desencajado como en todas aquellas ocasiones que fueron a la inversa, que me esperabas y era yo quien no aparecia, hasta que finalmente un dia lo hacía, pronunciaba tu nombre y todo volvía a su sitio, a ser como si nunca hubiera habido ese lapsus de tiempo.

Vivimos en mundos paralelos, mundos que en ocasiones se aproximan a veces incluso llegan a tocarse más nunca a chocarse, nos rozamos, nos acercamos y nos alejamos, bailamos el uno entorno al otro, formamos una elipse...

Seguramente las preguntas cruciales serían, qué lugar ocupo en tu mundo? qué soy yo para ti? Quizás nada, quizás algo pero jamás diría que todo pues eres un ser demasiado inquieto como para ser constante, vienes y vas como la marea, una persona de sentimientos profundos pero a la vez a la cual no le gusta ahondar en los mismos, experto en el arte de dejar las respuestas en el aire, de ignorar aquellas preguntas que no quieres responder, de hacer preguntas de las cuales no quieres realmente saber las respuestas...

Ahora me descubro aqui, pensando, dandome cuenta que hace bastante que no sé de ti, quizás por eso ultimamente estoy en nuestro lugar de encuentro, esperando simplemente verte aparecer para poder decir: Todo sigue en su sitio.

miércoles, 22 de febrero de 2012

22/02/2012

Hoy he visto a M en el metro, bueno, en realidad no sé si era o no M pero se le parecía mucho y de pronto me he acordado de algo. Hace tiempo, mucho tiempo, a mi me gustaba, no sé si yo le gustaba pero eso ya da igual pues un dia de buenas a primeras dejó de hablarme. Nunca supe el porque pero sus motivos tendría o eso pienso yo.

El caso es que de pronto me he parado a pensar, por que de buenas a primeras la gente se marcha de tu vida? Siempre se suele pensar que es porque has hecho algo mal pero quizás no seas tu sino la otra persona. Ultimamente mi cabeza es un torbellino, no paro de darle vueltas a las cosas, voy de un pensamiento a otro como un saltamontes, repaso conversaciones antiguas, momentos precisos, actos que en su momento no tenían sentido y los analizo y ahora, poco a poco me voy dando cuenta de algunas cosas que, cuando tenga claro y ordenadas las ideas expondré con tranquilidad.

jueves, 9 de febrero de 2012

Frases típicas, reacciones... tipicas

¿Cuantas veces has escuchado la frase de "Te quiero, no importa nada más"? Muchas, cierto?, y la de "a mi no me importa el físico"? Una barbaridad, seguro.

Y UNA MIERDA! Sabeis? Estoy cansada, no, no soy perfecta, tengo muchisimos defectos, siempre lo digo y siempre lo diré no soy una chica guapa ni tan siquiera mona, soy mas bien del monton tirando a fea, no, tampoco tengo un cuerpo perfecto ni una cara de porcelana, no tengo una piel perfecta ni un pelo brillante y abundante, odio las fotografias porque me veo mal y me "escondo" dentro de una "gran personalidad" pero da lo mismo, al final por mucho que quiera ocultarlo, duele, pero realmente duele descubrir lo estupida que eres y que has podido ser al creer en alguien que realmente te dice eso cuando has visto una y otra y otra vez como se repite la misma situacion.

Tengo ojeras? Obviamente, es lo que tiene no descansar y estar enferma
Mi pelo es lacio? Si, es liso sin forma, debil y marchito, cosas de la quimio que se le va a hacer
Tengo un buen cuerpo? Pues no, pero como digo yo hay de donde agarrar al menos.
Tengo una piel bonita? Va a ser que tampoco, estoy llena de cicatrices y moretones.

Hala ahi teneis una buena descripcion fisica mia. Ahora si quereis seguis aqui y si no que tengais una buena vida en el mundo de las apariencias. Buena suerte.